A las apuradas y de manera absolutamente improvisada, diputados y diputadas a las órdenes de Milei y Bullrich decidieron bajar la edad de imputabilidad de los 16 a los 14 años. En vez de debatir un Régimen Penal Juvenil serio, el gobierno apuesta al caranchismo y al show mediático. Los pibes y pibas de nuestro país necesitan una salida que sea con trabajo, educación, salud mental, deporte y acompañamiento del Estado. El Senado está a tiempo de frenar esta ley sádica.